miércoles, 22 de abril de 2015

“Reflexiones de la VII Cumbre de las Américas” organizado por el Instituto de Estudios de América Latina (IDEAL - CTA)

El Instituto de Estudios de América Latina (IDEAL), que pertenece a la CTA Nacional, convocó ayer en la sede de Suteba (Piedras 740) a la conferencia “Reflexiones de la VII Cumbre de las Américas” en el marco del encuentro regional celebrado entre el 9 y el 11 de abril en Panamá.
Estuvieron presentes el flamante embajador de la República de Cuba en Argentina, Orestes Pérez Pérez; el Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA y Secretario General de Suteba, Roberto Baradel; Oscar Laborde, director de IDEAL – CTA, y el periodista, columnista de Página|12  coordinador de CLACSO TV, Martín Granovsky.

Oscar Laborde hizo un recorrido histórico por las cumbres anteriores y destacó la importancia, a nivel regional, de estos últimos diez años iniciados con el rechazo al tratado de libre comercio ALCA. “Es muy importante medir qué sucedió en estos últimos diez años y también ver cómo el imperio aprendió de su derrota, como en los ’70, cuando el imperio aprendió de su derrota militar en Vietnam. Parece increíble pero en aquella derrota aprendió más el imperio que los sectores populares, porque parecía que con aquella caída se abría todo un proceso de crecimiento del movimiento obrero y de decadencia del imperio. Entonces tenemos que ver que el imperio también aprendió del 2005 porque esa planificación que había hecho, donde ellos decidieron incorporar la economía de Canadá con el tratado de libre comercio de los países, concluía en Mar del Plata. Lo que pasó en estos diez años fue el triunfo de los procesos populares que estaban germinado pero que culminaron con la llegada al gobierno de Evo Morales, de (Rafael) Correa, de (Fernando) Lugo, de (César) Sandino”. Otra consecuencia que señaló Laborde fue la modificación en el proceso de integración “porque si era ‘No al ALCA’, bastaba saber sí a qué”. En ese sentido Laborde señaló hitos fundamentales como la modificación del Mercosur (Mercado Común del Sur), la creación de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y el surgimiento de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Por último mencionó el surgimiento de los BRICS, con China como motor que “colaboró con la gestación de un mundo multipolar”, y resaltó, por otro lado, el tema del narcotráfico que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner incluyó en la Cumbre.

Por su lado, el periodista Martín Granovsky destacó la importancia histórica de que por primera vez Cuba participe en la VII Cumbre de las Américas, luego de su expulsión por parte de Estados Unidos y a partir de la decisión de ambos países de reanudar relaciones diplomáticas. “Cuba había quedado en soledad respecto de Estados Unidos, no de América Latina, ni de los pueblos ni de sus gobiernos en el último trecho, y tampoco respecto de países importantes de Europa o de la propia América del Norte”. El periodista destacó de la Cumbre el discurso del presidente de Cuba, Raúl Castro, por su contenido no sólo político sino también histórico. Castro comenzó con la mención de lo que fue la Enmienda Platt. “Cuba arranca en aquel momento peleando por su independencia respecto de España, no por primera vez, ya había empezado en 1868 con el levantamiento de (Carlos Manuel de) Céspedes que además libera a sus propios esclavos del ingenio azucarero, y ya teniendo Cuba el fantasma de los Estados Unidos”. Granovsky resaltó que Cuba es un país donde no hay chicos que pidan en la calle o que trabajen, que goza de una educación y salud gratuitas y que aporta médicos de manera solidaria y no como mercancía. Entonces sugirió que el aporte a nivel regional por parte de los países de la región podría ser “tecnología agropecuaria, tecnología cooperativa, ayuda en desarrollo de un sector público social no privado, porque sino lo que haremos como militantes argentinos, brasileros, uruguayos, chilenos o bolivianos es mirar. Y me parece que si hay una cosa que América Latina demuestra, y que la Cumbre puso de manifiesto, es que este tipo de procesos históricos se encarnan en gente. Mirar no alcanza y las veces que simplemente miramos, alguien se quedó sin ayuda solidaria, sin un instrumento, sin la posibilidad de desarrollarse”.

El Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA y titular de Suteba, Roberto Baradel, introdujo la importancia de la Cumbre Sindical que se desarrolló al mismo tiempo que se reunían los principales referentes de los países regionales en Panamá. Tal como mencionó Laborde en su recorrido histórico por las distintas Cumbres, y destacó la importancia de lo que fue la participación del presidente de Venezuela Hugo Chávez en el 2001, “también estábamos nosotros en la calle”, destacó Baradel. “Con los trabajadores canadienses, con los trabajadores americanos, movilizándonos, siendo reprimidos, y tenemos el orgullo de decir que entre esos trabajadores estaba el compañero Hugo Yasky, hoy Secretario General de la CTA de los Trabajadores. Luego vinieron varias movilizaciones, antes también, a lo largo de Latinoamérica. Fuimos participantes del Foro Social Mundial en Porto Alegre (Brasil). Nosotros veíamos a Morales, trabajador campesino del movimiento cocalero; a Correa; a Lula, trabajador metalúrgico, muchos dirigentes sin que fueran presidentes todavía junto a los trabajadores, organizaciones sociales, movimientos de derechos humanos, movimientos de cambio de campesinos que nos concentrábamos en Porto Alegre para pensar qué otro mundo era posible y poder abrevar de las experiencias de diferentes colectivos que se planteaban en ese momento”.  También resaltó Baradel el protagonismo de la clase trabajadora y de los sectores populares en el 2005 y describió: “La historia de las Cumbres de los gobiernos que posibilitaron un cambio es la historia de los procesos de resistencia de los pueblos de Latinoamérica. Y en esto Cuba juega un papel fundamental porque no estuvo ajena todos estos años a las Cumbres de las Américas. En todo caso estuvimos ajenos hasta 2001 del conjunto de los pueblos de Latinoamérica. Cuba estuvo siempre presente. Por eso cuando se dice que en Mar del Plata fueron cinco los presidentes que dijeron ‘No al ALCA’ yo digo que fueron seis porque el Comandante Fidel Castro estuvo presente y apoyando esa movilización popular que posibilitó que nosotros fuéramos miles y miles de trabajadores y del conjunto del pueblo en Mar del Plata, con el Comandante Chávez, con Maradona, con varias organizaciones sociales y de trabajadores respaldando la decisión de esos cinco presidentes que le dijeron en la cara a George Bush: ‘No al ALCA’”. Concluyó Baradel elogiando la resistencia del pueblo cubano al bloqueo político y económico impuesto por los Estados Unidos y destacó las palabras de la presidenta que en la Cumbre manifestó que “esto no es una concesión del gobierno de los Estados Unidos, es el resultado de tantos años de resistencia del pueblo cubano”. También resaltó Baradel el desafío del movimiento sindical en el marco del Mercosur, de la Unasur, del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) en tanto que “nosotros que integramos una Central de Trabajadores que además está en una Internacional como la Confederación Sindical de las Américas y como la Confederación Sindical Internacional y sabemos que hay otras organizaciones sindicales que no las integran, nosotros tenemos que procurar alcanzar la unidad con el conjunto de los trabajadores en cada rincón del planeta. Tenemos que procurar construir puentes de unidad para profundizar las acciones que necesitan estos procesos políticos en América Latina”.

El cierre del encuentro estuvo a cargo del embajador de Cuba en Argentina, Orestes Pérez Pérez, quien señaló “tres temas esenciales: el anuncio del pasado 19 de diciembre del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, la participación de Cuba en la Cumbre de las Américas en Panamá y la actualización del modelo económico cubano”. Recordó como hito importante la participación de Chávez en la Cumbre celebrada en Canadá, como la única voz en desacuerdo y con una posición firme al decidir que Venezuela no acompañaba al resto de los países integrantes de la Cumbre en la declaración final “lo cual fue el primer ejercicio de oposición
a lo que venía ocurriendo desde el ’94 cuando (Bill) Clinton pretendía que en Miami se construyera un sistema hemisférico de Cumbres con la exclusión de Cuba”. Un segundo momento importante señalado por el embajador fue lo ocurrido en Mar del Plata “donde quedó fehacientemente demostrado que varios gobiernos latinoamericanos, progresistas, con políticas nacionales y sus pueblos se iban a oponer de manera rotunda a la intención de Estados Unidos de crear una zona de libre comercio que ya había tenido sus primeros capítulos con el Tratado de Libre Comercio que firmaron con los mexicanos, con asimetrías muy grandes entre las dos economías pero haciendo ver que había algún tipo de complementariedad, y trataron de vender esa posibilidad con los países del resto de América Latina”. Un grupo de países coincidieron en no asistir a las Cumbres subsiguientes sin la presencia de Cuba, la cual había sido injustamente excluida por los Estados Unidos. “Fueron años muy difíciles para el pueblo cubano, para una economía que dependía en más de un 85% del mercado de los países socialistas. Fueron años en los que la ideología y los teóricos del Capitalismo se empeñaban en decir que estábamos asistiendo al fin de la historia con el desmontaje de las ideologías. Recuerdo en esos años, ’94, ’95, ’96, llegó a mis manos el trabajo conocido mundialmente de (Francis) Fukuyama sobre la tesis de ‘El fin de la Historia’ y ese texto fue distribuido por el mundo entero y hubo sectores importantes de la izquierda mundial, europea y latinoamericana que coincidieron con esas apreciaciones. Ese texto fue discutido profusamente en Cuba, en sectores académicos y de estudiantes y la mayoría coincidíamos en que para nada era el fin de la historia. Nosotros vivíamos en esos años en una situación extremadamente compleja. Fue extremadamente difícil trasladarle al pueblo cubano la necesidad imperiosa de la resistencia que sólo se puede explicar a partir de ser protagonistas de esa resistencia”. Mencionó Orestes Pérez Pérez, y se emocionó luego de reflexionar, que “tal vez quien haya visitado Cuba por esos años haya visto las situaciones difíciles por las que atravesaba el pueblo cubano, pero sólo ese pueblo sabe la magnitud de lo que enfrentó”.


“Sin embargo, haber resistido todos esos años nos ha servido para darnos cuenta de que la resistencia no fue en vano”, concluyó el embajador quien hizo hincapié en la defensa de los principios del pueblo cubano como “un pueblo solidario, internacionalista, respetuoso de las soberanías, amante de la paz” y que en el próximo Congreso del Partido Comunista de Cuba se trabajará sobre los lineamientos políticos y económicos a desarrollar, como lo vienen haciendo, en el sector de los servicios, en el aparato productivo dependiente principalmente del turismo pero también y lentamente se pensará en fortalecer el trabajo agrario para posibilitar el autoabastecimiento, y en industrializar algunos sectores de la economía, “ya que tenemos cultura y la compañía de los países de América Latina”, destacó Pérez Pérez, quien también señaló como pendiente la recuperación del territorio de Guantánamo. Sin embargo, recordó que “el bloqueo no se ha suavizado aún y seguimos integrando la lista de países terroristas” aunque (Barak) Obama haya mencionado que los eliminaría de aquella lista. También destacó el embajador de Cuba en Argentina la participación popular en ese país: “elegimos a nuestros dirigentes de manera distinta pero hay participación popular”. Y definió que “nunca hemos apoyado al terrorismo, sí a los movimientos progresistas y también a las negociaciones de paz en Colombia”. El primer paso en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas va a ser con la apertura de dos embajadas, una en Washington y otra en La Habana, lo cual en pocos días se concretaría. Cabe destacar que en este encuentro se condenó de manera unánime el decreto del presidente de Estados Unidos contra Venezuela. “Coincido con la presidenta en que en ningún sentido Venezuela representa una amenaza para ningún país”, definió Pérez Pérez.

1 comentario:

  1. Desarrollo sostenible y relaciones maduras... pero ojo, a los yankis ni un tantico así... HLVS

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