sábado, 4 de julio de 2015

“Me siento muy orgulloso de haber contribuido a salvar la vida de algunos sandinistas”

Entrevista a Gustavo Eduardo Plis Sterenberg, Director de la Camerata San Juan que él creó

Graduado como pianista en el Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires, Gustavo Eduardo Plis Sterenberg, recibió Diploma de Honor en las carreras de Composición y Dirección Sinfónica y de Ópera en el Conservatorio Rimsky-Korsakov de San Petersburgo (Rusia). Fue becario del Ministerio de Cultura de la ex Unión Soviética y del Mozarteum Argentino. Hasta el 2006 fue director permanente de la orquesta del Teatro Mariinsky (ex Kírov), y director invitado de la Filarmónica de San Petersburgo, con la que grabó varios CDs. Fue paracaidista y artillero en la ex URSS y Socorrista de la Cruz Roja en Managua (Belmonte), Nicaragua, durante 1979. Es autor del libro “Monte Chingolo. La mayor batalla de la guerrilla argentina” (2003).




Alojado en un hotel en el microcentro porteño, el director y compositor argentino, que se encuentra dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Danza por la Inclusión en “La Traviata”, en el Teatro Coliseo, aguardaba el encuentro diez o quince minutos antes de lo acordado, sentado en un sofá de dos cuerpos en el hall de entrada, con su texto “Monte Chingolo. La mayor batalla de la guerrilla argentina" sobre una mesa ratona y una botellita de agua mineral. Al telefonearlo por la mañana se oía en el ambiente música sinfónica.

-¿Cómo fue que llegó a ser paracaidista y artillero en la ex Unión Soviética?

-De chiquito soñaba con ser paracaidista y en casa era cosa prohibida. Hasta que cuando fui mayor de edad lo primero que hice fue examinarme, pedir el ingreso a la práctica de paracaidismo y bueno, llegó el primer salto. Tuve 25 saltos en total porque después abandoné. Hubo una emergencia que un poquito me asustó porque casi no la cuento, y además en ese momento era el año 82, éramos reservistas del Ejército y el hecho de ser paracaidista o aviador, piloto, o acuanauta, era a la vez obligación ceder servicio en el caso de conflicto militar. Y justo en ese momento estalló el conflicto por las islas del Atlántico Sur y yo para agilizar todo, con mis compañeros nos ofrecimos de voluntarios y además escribí al Regimiento de Infantería Aerotransportada N°2, General Balcarce en Córdoba, donde fui alistado. Pero la guerra terminó mucho más rápido que todo este proceso mío de incorporación al Ejército. Justamente yo que tenía un pasado de enfrentamiento con la dictadura, que eso era lo principal. Pero fui arrastrado por los acontecimientos de que venían los buques ingleses y mataban soldados argentinos entonces yo quería aportar sin abandonar mis banderas de lucha. Yo estaba clandestino, había regresado al país. Estuve clandestino en Israel, después vino el éxodo, después el regreso, el conflicto en Malvinas, y después la democracia.

-¿Y con respecto a su rol en la ex Unión Soviética?

-Soy artillero honorario de la Unión Soviética. Había un comandante que le gustaba mucho la música clásica, iba siempre al Teatro Mariinsky donde yo era uno de los seis directores permanentes, y hablando, yo le hablé de las pequeñas batallas donde había participado en Nicaragua por ejemplo, y él me contaba de Chechenia, y un día me dijo “ponete este uniforme. Te paso a buscar a las dos de la mañana”, tres, cuatro, no me acuerdo, viajamos muchísimo y fui a las maniobras del Ejército Ruso, y primero estuve en el puesto de observación. El polígono donde los artilleros apuntaban, disparaban, corregían el tiro era el puesto de observación. Explotaban ahí adelante mío los obuses que pasaban por arriba y después nos fuimos cinco kilómetros para atrás y estaban las baterías. Y ahí estaba mi lugar entonces yo era el disparador. Porque hay otro que es el apuntador, cuando se dispara la salva de 122 milímetros, se abre la parte de atrás y se saca hirviendo eso y ahí, para bautizarse hay que pasar la mano, eso está caliente, pasarse las manos por la cara que queda hecha carbón y con el instrumento con el cual colocan la carga dentro del cañón, con eso te dan un reverendo golpe en el trasero, con lo cual estás recibido de artillero. Entonces yo estuve ahí. Quedé sordo. El general que manejaba todo el operativo de práctica sabía quién era yo entonces dice “hay que cuidarle los oídos” y me dieron unos auriculares y yo dije “no, yo como un soldado raso”. Después me dijeron “agarrá una cuerda  así estás más lejos”, y yo “no, como un soldado raso”. La fila era de más de 80 cañones y al disparar un cañón al lado había que taparse el oído derecho con el brazo izquierdo y con la mano derecha tironear y ahí aprendí lo que era la palabra fortíssimo. Fueron varios días y listo.

-Toda una experiencia.

-Toda una experiencia, sí. No tiene análogos en occidente ese cañón. Y acerca del famoso 122 hay muchas anécdotas.

-¿Como cuáles?

-122 milímetros es el calibre del cañón, un cañón que se despliega en dos o tres minutos. Se coloca un trípode y encima la batería. Es muy cómodo de transportar. Se utilizó en Irak cuando los norteamericanos invadieron Irak. La flota estaba a una distancia donde el 122 no llega y los poderosos cañones de los buques americanos sí llegaban. Entonces un instructor ruso le dice a los soldados “hagan un fogón”. Hicieron un fogón y pusieron todas las cápsulas sin la carga de pólvora y sin el proyectil. Las cápsulas las pusieron alrededor, hicieron como una corona y cuando estuvieron a determinada temperatura, calientes, dicen “disparen ahora”. Agarraron todos, dispararon y averiaron media flota norteamericana. No sé si media flota pero unos seis, siete barcos, seguro. Y los barcos asombradísimos de lo que había pasado se retiraron para atrás.

-¿Cómo fue que usted se vinculó con el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)?

-Ellos me consideraban, y yo, ‘simpatizante organizado del ERP’. Había varias categorías. Adelante mío estaba otras categorías que se llamaban ‘colaborador’, ‘aspirante’ y la última era ‘militante’. Había que pasar una escuela de cuadros. En ese momento era muy duro, yo era estudiante en la Facultad de Medicina y me vinculé y participé en pequeñas cosas como volanteos, pintadas y cosas por el estilo. El compromiso hasta ese momento no había sido muy grande pero la represión ya estaba muy fuerte y mi contacto desapareció. Y después me vinculé a otra organización que también sufrió persecución, desaparecidos, yo tuve que pasar a la clandestinidad y ahí se cierra el círculo.

-¿A qué otra organización se vinculó si se puede saber?

-Es una organización que ya no existe. Era Política Obrera. Que de Política Obrera surge (Jorge) Altamira con el PO actual. Es un grupo con el que cual yo me vinculé y lo apoyé porque era el único en ese momento que apoyaba la consigna ‘Aparición con vida’ de los desaparecidos, el único grupo. Y yo, dentro de lo que es la política de Derechos Humanos, apoyaba. En el resto de la actividad, no. Así y todo me consideraban un militante. Yo siempre consideré, que no solamente en esas circunstancias, yo estaba de acuerdo con la política del ERP, el PRT, que era un frente estudiantil, un frente fabril, un frente juvenil, estaba la JG (Juventud Guevarista), y además el frente militar. Y estaba a favor de mantener la presencia en Tucumán de la Compañía de Monte. Participé en una campaña financiera que yo con mis contactos junté lo que pude y realmente era muy difícil. Le decía a mis amigos “hoy estoy en una campaña financiera, dame plata para financiar una organización”. “¿Qué organización?”, “El ERP”. “Ya no sos mi amigo”, me contestaban.

-También fue socorrista de la Cruz Roja en Nicaragua. ¿Cómo fue esa experiencia?

-En Nicaragua mi compromiso ya fue mayor pero estaba solo. Entonces fui a Managua donde yo era personal de la Cruz Roja en Argentina y me hice mandar voluntario a Nicaragua en el año 79. Plena guerra civil. Sufrí un simulacro de fusilamiento ahí porque estuve prisionero. Por suerte me sacaron unos suizos porque la Cruz Roja Internacional está integrada solamente por suizos y para evitar un escándalo internacional, me soltaron. Con unas cuantas pataditas. Vi cosas espeluznantes en Nicaragua. Estuve en el medio de balaceras y me siento muy orgulloso de haber contribuido a salvar la vida de algunos sandinistas heridos que yo los metía de prepo en nuestros camiones y nos íbamos corriendo a la base de Belmonte que era territorio neutral. Neutral porque teóricamente la Cruz Roja es equitativa, no tiene posición política. Éramos todos simpatizantes del sandinismo y los sandinistas a mí me llamaban ‘Checito’, porque en todos lados yo decía “che, oíme; che, vení para acá”. Entonces quedó. Y ahí comprendí por qué lo llamaban ‘El Che’ al gran guerrillero argentino cubano. Y bueno, yo termino cuando se publicó una lista al estilo de la Triple A donde yo encabezaba la lista de los futuros ejecutados. Hubo un operativo y me subieron a un avión así como estaba vestido. Dejé todo. Estaba con el uniforme de la Cruz Roja manchado de rojo porque había llevado en upa a una chica que chorreaba sangre y la sangre se me metió adentro de la camisa y así subí. Con un olor tremendo porque después de meses sin bañarnos nos reconocíamos con los ojos cerrados unos a otros.

-¿Fueron muchos argentinos para allá?

-Los argentinos que fueron eran los ex PRT que estaban en un lugar que se llamaba ‘Peñas Blancas’ liderados por Enrique Haroldo Gorriarán (Merlo). Ellos no podían entrar porque había una unidad de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI) que los mantenía a raya justo en la zona de Peñas Blancas, en el límite de Costa Rica y Nicaragua. Cuando fue el triunfo y se desarticuló el EEBI, los que casi me matan en Managua, ahí entraron. Cuando ellos entraron yo ya estaba en Buenos Aires así que no los pude ver. No eran muchos, creo que eran seis o siete. Pero la unidad internacional que estaba ahí no era solamente de argentinos sino que había de todos lados, panameños, piscos, costarricenses. Yo viví la insurrección desde Buenos Aires, el éxito de la insurrección, y cuando yo estuve allá era el momento más difícil porque era el terror absoluto. Hasta bombardeaban con dos aviones que yo fotografié subrepticiamente pero cuando me agarraron, casi me fusilan, y me sacaron la cámara. Perdí un material fotográfico espeluznante. Por ejemplo, cuando agarraban chicos de la calle, menores de edad, les ponían un casco y los ponían locos histéricos: “¿Ustedes qué son?”, “Tigres”, “¿Y los tigres de qué se alimentan?”, “De sangre”, “¿De sangre de quién?”, “Del pueblo”. Y los largaban a ametrallar a la gente. Eso yo lo vi. Y como Cruz Roja tuve muchos casos de la rutina de la atención médica pero estuve en el medio de esas balaceras sabiendo que cualquier momento podía ser el último. Pasé por eso, no fueron grandes batallas, y en la muerte de uno de los líderes de la represión ligué de recompensa un tiro de M1 Garand y tengo esa bala. No había tanto control así que la pasé en el bolso.

-Usted dijo en una entrevista que hay mucho material sobre Montoneros y no tanto sobre el ERP y eso lo llevó también a escribir el libro “Monte Chingolo. La mayor batalla de la guerrilla argentina” (2003). En ese sentido quería preguntarle qué lo llevó a vincularse con ERP y no con Montoneros. ¿Cuáles serían sus críticas?

-Montoneros tenía una aceptación de su líder máximo, que era el general (Juan Domingo) Perón. Quizás eso fue lo principal. Yo no era antiperonista pero no era peronista tampoco. Y tampoco quería hacer la política del entrismo, es decir meterme adentro para transformar desde adentro a la organización. Yo vi que una organización que luchaba por la igualdad social, contra las clases dominantes era lo más cercano ideológicamente a lo que yo pensaba. Era una organización internacionalista, por eso fundó la Junta de Coordinación Revolucionaria con organizaciones hermanas de otros países y era muy consecuente. Quizás el error fue no haber guardado los fusiles cuando asumió (Héctor José) Cámpora. Aunque durante el gobierno de Cámpora no hubo grandes acciones sino que se devolvieron dos secuestrados que tenía el ERP. Fueron liberados. Entre ellos creo que estaba Crespo, el militar.

-A partir de testimonios fue que comenzó a escribir el libro. ¿Usted participó de alguna manera en aquellos sucesos del 23 de diciembre de 1975?

-Me gustarían que me llamen un historiador. Un historiador que fue un simpatizante organizado. El libro es terrible porque me consumió muchísimas horas. Viajé a muchos países a buscar gente que ya no está. Me metí en villas donde no hay calles, donde no hay números de casas. En ese momento, ir golpeando puerta por puerta hasta encontrar a las familias de los posibles militantes que tomaron parte. El libro creo que está logrado en el sentido de que hay un panorama previo muy importante. Está descubierta toda la red de inteligencia que participó contra el ERP, la acción propiamente dicha y las gravísimas consecuencias que tuvo en ese sentido, y como un anticipo de lo que tres meses después sería el golpe de estado a nivel nacional y la represión brutal. El anticipo fue Monte Chingolo. Primera vez que salen los tanques a la calle.

-Y también, como usted dijo en alguna publicación, fue la última gran expresión de resistencia de una organización revolucionaria.

-Sí, en ese momento fue la última porque ya la militancia había retrocedido y ya se transformaba en un combate entre aparatos. Y el aparato nuestro no se podía comparar con el aparato del Estado.

-¿Está trabajando en algún nuevo material?

-Sí, estoy juntando material. Voy a ver si escribo sobre una combatiente de la Compañía de Monte en Tucumán, una alumna de escuela de sólo doce años que se vistió con el uniforme de la Compañía y fue a combatir. Y ando buscando a la familia para que me cuenten algo. Y después otra cosa es que Mstislav Rostropovich, el famoso violonchelista ya muerto, yo fui asistente de él y él me pidió que cuente su vida, y me dio, mientras trabajábamos durante dos años, él me iba contando anécdotas muy jugosas, muy divertidas. Bueno, en eso estoy trabajando. 

-Para su libro “Monte Chingolo” además de entrevistar a combatientes del ERP también buscó testimonios de militares que hubieren actuado o sido testigos de aquellos sucesos en el ‘75.

-De varios de ellos, sí. Por ejemplo un Teniente Primero que participó y fue herido. Pero él reconoce al ERP, el valor de la gente, reconoce la calidad, y que fueron a combate por un ideal. Y obviamente le pidieron el retiro efectivo y se fue de baja. Con otros fue más violento porque por ejemplo, al jefe de Inteligencia del Batallón 601 no lo pude entrevistar pero sí hablar por teléfono y me dice: “Y esta ciudadanía puta que no nos reconoce que nosotros acabamos con el marxismo”. “La ciudadanía puta no nos reconoce y nuestros comandantes están presos”. Y bien presos que estaban.

-Con respecto a la música, ¿sigue componiendo?

-En este momento no pero lo que sí estoy haciendo es reconstruyendo la gran cantidad de obras que tengo y este año con la Orquesta de Cámara de San Juan que se llama ‘Camerata San Juan’ tocamos una suite para orquesta de cuerdas en tres movimientos, mía, que gustó mucho por suerte, y mi mujer, que es violista, junto con un pianista de Mendoza tocaron otra. Así que estoy más en la parte de difundir lo que ya compuse. Lo que compuse en Rusia es quizás lo mejor que hice y ahora que las fuerzas no son las mismas lo que trato es organizar ese material y presentarlo. Difundirlo.

-Su creatividad fue lo que posibilitó que lo convocaran de Rusia. Cuando estudiaba en el Conservatorio Nacional, un profesor lo recomendó por sus composiciones y fue becado para completar sus estudios en Rusia.

-Exactamente. Estando allá hice dos carreras con diferencia de un año. Iba, en Composición, un año avanzado y, en Dirección Sinfónica, un año atrás. Y después me pasaron al Teatro Mariinsky porque el jefe de la cátedra, que era el maestro de (Valery) Gergiev, el máximo director en Rusia, le dijo “este muchacho vale la pena” y llegaron a decir que “es más ruso que los rusos”. Por mi conocimiento de, no solamente del idioma, la cultura, sino los clásicos de la literatura y la música. La música sinfónica rusa que es lo que yo más domino. Por ejemplo, participé en las giras del Teatro Kírov a trece países. Estuve en China, en Italia, en Suiza, Gran Bretaña, etc.

-El idioma ruso, ¿cómo lo aprendió?

-Lo que hice fue, el primer día, amistades con los rusos. Y lo que no hice fue participar del ghetto de los estudiantes latinos, que se encierran. Yo prácticamente no hablaba el español allá y eso me ayudó porque aceleré el proceso y en un mes estaba hablando ruso. Y en un año estaba hablando sin problemas, libremente, una conversación profunda. Así que Rusia me dio todo.

-¿También escribe en ruso?

-Sí, por supuesto. Eso ya no lo pierdo más.

-¿Qué considera de la actividad donde usted está participando como director de la Orquesta Sinfónica de Danza por la Inclusión?

-Es una iniciativa muy buena. Lo conozco a Iñaki (Urlezaga) porque trabajamos juntos en montones de lugares en Argentina y en el exterior y él sabe que yo fui el principal director de ballet en el Teatro Mariinsky donde está el Kírov y él me eligió y me pusieron como director estable para ellos, lo cual es un honor y es una responsabilidad. La iniciativa de ellos es muy buena, cuenta con el apoyo del Estado y difunde de manera gratuita ese arte que es hermoso, la combinación de lo sinfónico y la escena. Es como la Camerata San Juan. Es lo mismo, es un proyecto que yo hice, que fue apoyado por la gobernación y ahora es una Orquesta Estable de Cámara y brinda espectáculos absolutamente gratuitos, de gran calidad, la gente se da cuenta, y nosotros siempre tocamos con sala llena en el Auditorio.

-¿Cuál es su parecer al respecto de los músicos que lo acompañaron estos días en La Traviata?

-Si puedo decir algo son solamente palabras de elogio porque la Orquesta estaba conformada por músicos de primera categoría. No todos de la Orquesta Sinfónica de San Juan, sí mi mujer, y también, creo, que de la Sinfónica Nacional y quizás algunos de la Filarmónica. Hicimos una grabación del espectáculo que es una muestra, eso va a ser para las giras de la compañía de ballet, porque no pueden costear una gira de una Orquesta Sinfónica, y la grabación es un botón de muestra de la calidad y la comunión de espíritu que hemos logrado, desde mi puesto de director y mis camaradas de la orquesta.

-La carrera de medicina, ¿la terminó?

-La abandoné en el último año. Después de Malvinas yo estaba agitando las 24 horas del día, había visto mucha sangre en Nicaragua en el año 79 y ya venía por inercia, y ya no podía mantener dos personalidades, una pública y una clandestina, así que me dediqué a la clandestina.

-¿La hizo en la Universidad de Buenos Aires?

-Sí y tengo la libreta universitaria incompleta. Llegué a hacer cinco años de seis.

-¿Cuál de las tres actividades, entre la musical, el rol de historiador y la medicina es la que usted considera que más lo representa personalmente?  ¿O, de algún modo, van de la mano?

-No, solamente me representan la historia, la historia pero política y musical también. Y mi actividad como director. Yo lamentablemente sufro una enfermedad muy peligrosa entonces antes de cada función me tengo que preparar farmacológicamente para poder estar cien por cien. Ese es el castigo que recibí por mis pecados de juventud y voy a tener que llevar hasta el fin de mis días.

-¿Cómo ve estos días en Argentina a nivel político?

-Estoy perdidísimo. Fui a comer con familiares, e inclusive dentro de la familia hay criterios muy opuestos, y yo simpatizo, pero no tengo muchos argumentos, estoy muy alejado de la política, simpatizo con el proyecto actual y voy a votar por la continuidad de este proyecto. 

sábado, 13 de junio de 2015

Cecilia Fiel: “En el noreste han habido masacres desde que se constituyó el Estado Nación”

Dialogamos con la directora de “Margarita no es una flor” (2013) y Licenciada en Artes por la UBA, Cecilia Fiel, sobre su ópera prima que narra los sucesos de la Masacre de Margarita Belén. Se trató de un fusilamiento de alrededor de 22 militantes peronistas que habían sido secuestrados y torturados, y que luego fueron asesinados en la provincia del Chaco en un operativo conjunto del Ejército Argentino y la policía local, durante la última dictadura cívico militar. Los genocidas encubrieron el crimen alegando que se había tratado de un “enfrentamiento entre militares y guerrilleros”.

Por el caso fueron condenados a cadena perpetua ocho represores integrantes del Ejército Argentino, mientras un policía de la provincia del Chaco fue absuelto debido a “insuficiencia probatoria”, tras el juicio por delitos de lesa humanidad iniciado el 3 de junio de 2010 y que tuvo su sentencia firme el 16 de mayo de 2011 por el “delito de homicidio agravado por alevosía y por el número de partícipes en 11 hechos en concurso real entre sí y el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por haber sido cometida con el uso de violencia y por el transcurso del tiempo en cuatro hechos”.

Fiel basa su relato en la reconstrucción de la vida y militancia de una de las tres mujeres asesinadas en la madrugada del 13 de diciembre de 1976 sobre la Ruta 11, a 5 kilómetros del pueblo de Margarita Belén. Se trata de Ema ‘Pelusa’ Cabral, terapista ocupacional y militante de Montoneros, nacida en Reconquista –Santa Fe- , la cual aún se encuentra desaparecida. El film fue estrenado en el 28° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata (2013) y se proyectó en el IV Festival Internacional de Cine Político en Buenos Aires (2014), entre otros festivales. Actualmente en cartelera, el documental puede verse en el Cine Gaumont - Espacio INCAA KM 0 (Av. Rivadavia 1635, Ciudad de Buenos Aires) hasta el miércoles 17, inclusive, a las 17.55. La directora estará presente en la función del domingo 14.

Cecilia Fiel es además Maestranda en Periodismo documental, UNTREF. Ayudante de la cátedra de Estética y de Estética del Cine y Teorías Cinematográficas, Departamento de Artes, Facultad de Filosofía y Letras, UBA, y de Estética, Departamento de Artes Visuales, Prilidiano Pueyrredón, IUNA. Co-autora de Cuestiones de arte contemporáneo (Emece), Estéticas de lo extremo (Emece, 2013 y Formas de la memoria (IUNA, 2013). Desde 2005 es colaboradora del área de Cultura del Diario Clarín. En el campo de las artes visuales desarrolla trabajos de curaduría. Y tiene en su haber cortometrajes como Margarita Belén – Noticias del Juicio I (2010), Autoconvocados (2010), entre otros trabajos.



-¿Cómo fue que surgió la idea de abordar lo que se conoce como la “Masacre de Margarita Belén” para tu ópera prima?

-Me invitaron a participar en un aniversario conmemorativo por los caídos en la Masacre de Margarita Belén pero yo no había podido ir por temas laborales. La compañera que me invitó me había contado que los militares, después de la masacre había hecho un asado en las cercanías del lugar ya eso me había causado mucha impresión. Así que yo pensé que en realidad era como un mito, pero no. Lo busqué e inclusive le pregunté al abogado de la querella y me lo confirmó. Era porque había sido el cumpleaños de uno de los jefes de la policía que coincidió con la masacre. Entonces lo que seguí, más allá de corroborar el dato, fue por el lado de la investigación a partir de un libro de Jorge Giles, “Allí va Vida”, que fue protagonista y testigo de los juicios entonces ahí me metí un poco más en la historia. También me encuentro con el monumento que está emplazado a 5 kilómetros de la ciudad y es increíble, porque retrata el momento final en el que matan a los 22 militantes peronistas secuestrados y entonces me di cuenta de que había cosas que podían ser escritas en término de una narrativa documental.

-¿Cómo llegaste al caso de Ema ‘Pelusa’ Cabral?

-A medida que me fui metiendo en la historia encontré particularmente el tema de Ema que había sido acusada por la versión militar de integrar el convoy que iba a rescatar a sus compañeros mientras eran trasladados hacia Formosa. Versión que armaron en función de dar a entender que se había producido un enfrentamiento entre militares y guerrilleros. Pero Ema estaba siendo trasladada en ese momento supuestamente hacia una cárcel de mayor seguridad en Formosa. Todo aquello formó parte de la versión militar y del armado de la escena que hicieron los militares.

-Además ellos estaban muy torturados y ni siquiera hubiesen podido escapar o defenderse.

-Eso es fundamental. No tenían ninguna posibilidad de defenderse no solamente porque estaban desarmados sino porque estaban ya muy torturados y de hecho se dice que alguno pudo haber llegado muerto y otros muy lastimados.

-El autor del monumento a los asesinados en Margarita Belén estuvo preso por hacer un busto de Perón y de Evita.

-Justamente el autor del monumento, Luis Díaz Córdoba, había estado preso en el ’76 cuando los retiran de la Unidad 7 y de la Alcaidía de Resistencia. No recuerdo ahora en qué lugar estaba preso él y lo habían encarcelado justamente por hacer un busto de Perón y de Evita. Él era un escultor y trabajaba haciendo muchas obras, muchas de ellas por encargo. Sé que era peronista y ya falleció. Y en un libro que publicó mi jefa de cátedra “Estéticas de lo extremo” (Emece – 2013) hay un capítulo que escribí dedicado a las formas conmemorativas que tuvo la Masacre de Margarita Belén. Analizo bastante el monumento y cuento detalles como este que te estoy diciendo. Es un texto bastante completo de ese monumento y todos los tipos de conmemoración que tuvo la Masacre.

-Es allí donde todos los 13 de diciembre los familiares y organismos de Derechos Humanos realizan un acto conmemorativo de los militantes fusilados.

-Exactamente, sí. Y allí fue donde antes del monumento, los familiares emplazaron una cruz. Y el lugar está sobre la ruta prácticamente, a 5 kilómetros del pueblo de Margarita Belén y a 40 de Resistencia.

- Así como en alguna entrevista cuestionabas que en la Ciudad de Buenos Aires no se sabe mucho de lo que pasó en las provincias durante la dictadura cívico militar, ¿Qué te pasó al ver que en el pueblo de Margarita Belén no tenían mucho conocimiento de lo que había sucedido allí?

-Me comparo un poco con esa situación porque cuando empecé a investigar yo no sabía nada del tema. Y todos mis compañeros y de mis círculos cercanos tampoco. Digamos que se fueron enterando a medida que yo les contaba. Con lo cual a mí también me asombró en el sentido de ‘uh, mirá, no conozco lo que pasó en el Chaco’. Pero lo del pueblo fue muy fuerte por la cercanía, porque les pasó ahí nomás, en la puerta de sus casas por poco menos.

-Y también das cuenta de, como te comentó el abogado de la querella, que esta fue una masacre a nivel regional para infundir miedo.

-Eso es muy importante porque después de esta masacre no se conoció ningún hecho similar en la región, lo cual tuvo un impacto fuerte. Porque para los militares, lamentablemente, fue una masacre que dio resultado porque logró impregnar de terror la zona.

-¿El cuerpo de Ema Cabral nunca fue hallado?

-No. Y en realidad lo que sucede, lo que se supone es que entró al cementerio, por la huellas dactilares que se registraron en el momento de ese simulacro que hacían donde la policía iba y te tomaba la huella digital, y con el registro del cementerio. Coincide la huella y se deduce que Ema estuvo en el cementerio. Pero después lo que se supone es que fue arrojada al osario común, con lo cual es casi imposible dar con su cuerpo, con sus restos.

-En el juicio que se llevó a cabo mientras realizabas el documental, fueron condenados a prisión perpetua ocho represores del Ejército Argentino, pero un integrante de la policía de Chaco que se presume que fue partícipe de los delitos de lesa humanidad resultó absuelto.

-Sí, supuestamente porque no había pruebas suficientes para incriminarlo. Pero de todos modos la querella apeló.

-¿O sea que puede haber una segunda instancia judicial?

-Sí, de hecho se prevé un nuevo juicio donde habría implicados civiles pero aún no tiene fecha.

-En ese sentido, ¿Te gustaría continuar con la investigación y ampliando tu trabajo?

-Cada tanto la sigo pero a la distancia. Lo que pasa es que hice un trabajo increíble. Viajé un montón. Durante el juicio dejé casi mi vida y me gasté hasta el último peso. Para el estreno me quedé sin un peso otra vez. Digamos que ya no sé si le pondría el mismo ímpetu pero sí puedo a la distancia seguir los avances.

-¿Cuál fue, en general, la respuesta del público al respecto de tu trabajo?

-Por suerte tuvo muy buena prensa. Lo que me dicen en general, yo estoy yendo mucho al Gaumont, es que no sabían de esa masacre. Con lo cual creo que el objetivo de dar a conocer lo que sucedió, también en el interior, durante la época de la dictadura, está encaminado, digamos. Porque que te digan que no saben de qué se trata y después se retiren del cine conociendo la historia está buenísimo.

-¿Han destacado algo de tu trabajo, o te han hecho algún planteo que te haya dejando pensando?

-Creo que para un público general, el hecho de haber incorporado el futuro de la vida de Ema, me parece que hay gente a la que le gustó y creo que hay gente a la que no le gustó. Y para mí es lo más interesante. Cuando una construye un film biográfico lo hace desde lo que conoció de esa persona o desde lo que fue efectivamente su vida. Tratar de representar una ausencia a partir de lo que no fue, yo creo que es lo más interesante. Pero creo también que fue lo más difícil de hacer para que a los otros les guste.

-Tuviste la posibilidad de entrevistar a la mamá de Ema, ¿Qué te generó haber podido dialogar con ella, entrevistarla, siendo que al poco tiempo falleció?

-La verdad es que fue muy fuerte. Yo pensé que la iba a volver a entrevistar pero bueno, por un lado ella no tenía ganas y por otro lado sucedió que falleció. Y a pesar de que no haya querido salir en cámara, ella me había autorizado a utilizar el audio.

-Fue un aporte fundamental.

-Sí, la verdad agradezco haber podido hacer esa grabación. 

-¿Tenés en mente llevar a cabo un próximo largo?

-Sí, tengo varias ideas. Una ya la estoy escribiendo pero todavía está todo muy en el tintero. Me encantaría volver a la zona en principio.

-Claro, además en tu investigación te conectaste mucho con la zona y conociste la existencia de grupos de militantes pertenecientes a las Ligas Agrarias y eso también te llamó la atención, ¿no?

-Sí, porque en el campo estaban muy movilizados en aquella época. Todo el trabajo de las Ligas Agrarias, todo el trabajo de los campesinos. Había realmente un trabajo de conciencia política.

-¿Qué expectativas tenés con respecto al documental?

-Estuvo en Festivales y va por su tercera semana en el Gaumont así que creo que va bien. Me gustaría que circulara más por el interior y que la vaya a ver más gente al cine que hay tiempo hasta el miércoles.

-Además en alguna entrevista mencionás que te surgió una pregunta de la cual me gustaría saber si encontraste una respuesta o algo aproximado: “Qué le pasa a una sociedad que no ha podido velar a sus muertos”.

-Creo que hay gente que ignora o que quiere ignorar todo lo que pasó, por cuestiones ideológicas. Que de pronto no tienen idea de lo que fue la lucha de los ’70, la lucha de los militantes por la liberación y la soberanía, y bueno, a esa gente es medio imposible hacerlos cambiar de idea. Pero en lo personal creo que mientras eso no esté cerrado en la sociedad hay algo que no sanó. Así que lo que es importante en principio es que haya juicio y además poderles dar la sepultura como corresponde. Además fijate que en esa zona ha habido masacres desde que se constituyó el Estado Nación, desde el siglo XIX, todo lo que fue la campaña del Gran Chaco, han matado a una cantidad de aborígenes tremenda. En el Chaco, norte de Santa Fe, toda esa zona, y por supuesto no ha habido justicia. Luego, la masacre de Napalpí, donde también matan a un montón de indígenas y tampoco hubo justicia. Después, la masacre de Margarita Belén. Y ahora por suerte está habiendo justicia. Eso quiere decir que en la medida que no se haga justicia con esos hechos, seguirán sucediendo. Entonces lo importante es que la Justicia actúe para que no vuelvan a suceder.

-En este caso narrás la historia de 22 militantes peronistas fusilados de los cuales se estima que pudo haber sido alrededor de 40 la cantidad de personas asesinadas, ¿Verdad?

-Sí, el Registro Único por la Verdad del Chaco hizo una investigación y se estima que además de esos 22 militantes, hay 5 posibles que ya tienen nombre. Por los demás son datos que se van recabando, entre los cuales coinciden fechas de retiro de presos y se supone que el número de víctimas puede ascender a 40. Y que también en esa masacre hayan sido traídos de otras provincias.

-A nivel de la realización cinematográfica, ¿Cómo fue la experiencia?

-La verdad es que como documentalista, el hecho de seguir un caso y mientras se va desarrollando la realidad como fue el juicio, me hacía cambiar constantemente el foco de la historia, lo que yo quería narrar. Entonces eso me dio mucha motivación en el sentido de que cambié muchas veces el formato de la historia, de lo que quería contar, a la hora de tomar decisiones narrativas y estéticas. Yo creo que eso fue lo más rico, si se quiere.

-¿Quiénes son tus referentes en el cine?

-Leonardo Fabio y cine de los ’70 sin lugar a dudas. Humberto Ríos. Del cine contemporáneo creo que es interesante lo que está haciendo (Raúl) Perrone, (José Celestino) Campusano. Pero digamos que soy muy crítica de esta nueva ola de cine argentino más taquillera.

-Es muy interesante cómo reconstruiste creativamente imágenes para aquellas secuencias donde no podías mostrar fotografías de Ema a pedido de su mamá. Y acertadamente introdujiste la idea de un futuro en la vida de Ema, futuro que le fue negado.

-Claro, es conocer a la persona desde otro lugar. Decir ‘todo esto es lo que no pudo vivir’. Yo me preguntaba cómo hacer un documental sobre alguien que no podés mostrar. Tenía que cambiar de personaje, digamos, de militante. Pero quise hacer Ema.



El documental puede verse en el Espacio INCAA Gaumont (Av. Rivadavia 1635) hasta el miércoles 17, inclusive, a las 17.55. La directora, Cecilia Fiel, estará presente en la función del domingo 14.

Margarita no es una flor - Trailer oficial 2014: https://vimeo.com/104318419


Fotografías gentileza de ‘Margarita no es una flor’ Facebook y de 'Siluetas De Margarita Belén' Facebook, respectivamente

Fuente de información y contacto: CS/Comunicación Efectiva - Cynthia Sabat 

miércoles, 10 de junio de 2015

“La (ir)responsabilidad y la clandestinidad es la empresaria”

Esteban Mur, el papá de Rodrigo y de Rolando Menchaca Mur, los niños de 5 y 10 años que concurrían a la Escuela Pública y que fallecieron tras el incendio en el taller textil de Flores, estuvo invitado en el programa del periodista Rolando Graña “Tercera Posición” junto con los abogados querellantes de la familia Menchaca Mur, Gabriela Carpineti, Secretaria de Juventud de CTA Ciudad y Nahuel Berguier. El jueves 11 de junio a las 10:00 Mur testimoniará ante una segunda instancia en los Tribunales de Comodoro Py por la causa caratulada de “averiguación de delito de trata” que tramita junto con la de “incendio seguido de muerte” a cargo del juez Rodolfo Canicoba Corral en el Juzgado Federal N°6.

Rolando Graña: -El 27 de abril pasado, un día después de las PASO, en un lugar de Flores donde funcionaba un taller textil hubo un incendio. El problema nos horrorizó a todos. Es que en ese incendio murieron dos chicos. Niños que eran los hijos de las personas que trabajaban en ese taller. 

Esteban Mur: -Allí trabajábamos mi cuñado Victoriano, mi cuñada Amparo, su marido Julián Rojas, mi esposa Corina Menchaca y yo. La dueña de la casa taller era Isabela Pinto y la persona que nos alquilaba la casa era el empresario coreano.

R.G.: -¿Cómo trabajaban ahí?

E.M.: -Era un trabajo en cadena que hacíamos entre todos en las distintas máquinas que cada uno operaba.

R.G.: -¿O sea que trabajaban a destajo, por prenda?

E.M.: -Sí, y cada uno hacía un pedazo de la prenda y tras haber pasado por cada una de las máquinas salía la prenda hecha.

R.G.: -Gabriela Carpineti y Nahuel Berguier son los abogados. ¿Es difícil pelear con un tema así en la Justicia donde hay trata de personas?

Gabriela Carpineti: -En primer lugar queremos destacar el enorme valor y trascendencia de la presencia de Esteban aquí y el protagonismo que ha tenido su testimonio desde el 28 de abril en adelante. Lo cierto es que en su declaración testimonial que brindó el viernes pasado en la Justicia federal en el Juzgado Federal N° 6 tiene justamente una trascendencia muy importante porque son pocas las personas que se ven involucradas en un vínculo de explotación laboral como el que quedó asentado a partir de esta declaración, que llegan a testimoniar. Solamente hay en la Ciudad de Buenos Aires una sola sentencia condenatoria por trata con fines de explotación laboral.

R.G.: -Hay cantidad de talleres clandestinos y al menos es reconocida la explotación.

G.C.: -La explotación y la indignidad de este tipo de trabajo ya que Esteban en su declaración testimonial ha dejado asentado una serie de elementos que nos hace presumir con claridad la existencia de un delito penal por la explotación laboral.

Nahuel Berguier: -Definitivamente hay una sola condena, hay pocas causas. Pocas causas incluso en las que se llega a indagar a imputados, a los dueños de los talleres, por explotación laboral. Y en esta causa lo que queremos marcar es esto, que estas personas que trabajaban en el taller de la calle Páez (2796), trabajaban 14 horas por día, se llevaba cada uno una remuneración, porque no lo podemos llamar salario, les pagaban por prenda pero si hacemos un aproximado, 4 mil, 4.500, 5 mil pesos trabajando 14 horas por día. Esto no tiene ningún tipo de relación con un convenio de trabajo.

R.G.: -¿Había un capataz?

N.B.: -Bueno, justamente está esta persona que se encuentra identificada, Sue Yop Lee, es una persona de nacionalidad coreana que era quien les proveía las telas, era quien luego les pagaba por prenda, quien las retiraba. Trabajaban sólo para esta persona quien les indicaba qué prendas tenían que confeccionar.

R.G.: -¿Podían salir?

E.M.: -No podíamos salir mucho porque él nos advertía que no abriéramos mucho la puerta. Salíamos al jardín, a la escuela y debíamos volver.

R.G.: -¿Los asustaba porque podían perder el trabajo?

E.M.: -Claro, porque muchas veces nos pedía que hiciéramos más prendas y si no iba a llamar a otra persona. Y por ese motivo teníamos que ceder algunas horas más para tener un poco más de producción.

R.G.: -Ahora, qué confianza tendrían ellos porque cualquier otro se hubiera robado todo por venganza de semejante explotación.

E.M.: -Y, podría ser pero mi comunidad no es así.

G.C.: -Rolando permitime destacar que la dignidad de Esteban también es un ejemplo a seguir. Muchas veces cuando los medios de comunicación titulan “Clandestinidad”, “Esclavitud”, detrás de esas palabras en realidad hay trabajadores que tienen dignidad y que son sometidos a una situación de explotación. Que primero tienen una autodeterminación de su persona pero que son explotados producto de sus vínculos laborales.

 R.G.: -¿Cómo terminaste en el taller? ¿Viniste de Bolivia, te trajeron engañado? ¿O pensabas que ibas a juntar dinero?

E.M.: -Vine a este país pensando que iba a ganar un poco de dinero para poder regresar a Bolivia y poder ponerme un negocio.

R.G.: -¿A qué edad viniste?

E.M.: -19 y ahora tengo 25. Cuando vine había un buen cambio (de dinero) para poder generar algún pequeño negocio cuando volviera a Bolivia.

R.G.: -¿Cuándo viniste al taller te dijeron claramente cómo iba a ser tu trabajo o te mintieron?

E.M.: -Llegué a probar suerte y nos quedamos con mis hijos y con mi mujer.

R.G.: -¿Buscaste trabajo en otras cosas?

E.M.: -Busqué muchas veces pero como no tenía aún el documento se me cerraron algunas puertas. El primer requisito que te piden es el documento y al no tenerlo se me dificultaba.

R.G.: -¿No tenías documento porque estabas ilegal o porque te lo habían sacado?

E.M.: -Estaba tramitándolo y tardaba mucho.

R.G.: -¿Tus hijos nacieron acá?

E.M.: -Sí, de los cuales tengo el documento de todos, el de mi mujer y el mío, ya están permanentes.

N.B.: -Nos parece importante discutir que hay un sector de la industria textil que nutre esas tasas de ganancia de la sobreexplotación de trabajadores que no necesariamente tenemos que empezar a hablar del término “esclavitud”. Muchas veces son condiciones de vulnerabilidad que empujan a los trabajadores a desarrollar sus tareas así.

R.G.: -¿Pero cuál es la lógica? ¿Es una industria sin fábrica? O sea, las grandes marcas no tienen fábrica.

N.B.: -Sí, la persona que los explotaba luego ponía las etiquetas de diversas marcas.

G.C.: -La importancia de la indagatoria es que a partir de allí podemos recorrer e investigar toda la cadena de comercialización. Nahuel marcaba algo muy importante que es el nivel de tercerización que tiene el rubro textil. Lo cual no es una dinámica local, únicamente de nuestro país. Obedece a una dinámica global, mundial, en relación a la explosión del consumo y de la demanda textil. Aquí en la Argentina nosotros tenemos más de un 30 % de trabajadores en situaciones de precariedad laboral: precarizadas, subcontratados o no registrados. Ese universo total que es más del 30 % de los trabajadores precarizados en la Argentina, el 10 % de ese total lo aporta el rubro textil, junto al sector agrario y la construcción son los rubros de mayor cantidad de trabajadores no registrados. Aquí la responsabilidad, o mejor dicho, la irresponsabilidad y clandestinidad es la empresaria y es muy importante. Nosotros decimos que en realidad los que viven al margen de la ley, que no respetan ni los derechos laborales y evaden fiscalmente son los empresarios. Y es responsabilidad del Estado. En este caso puntual, del Estado de la Ciudad de Buenos Aires, de la inspección y del control laboral.

R.G.: -Claro, después del incendio empezaron a inspeccionar talleres.

G.C.: -En este sentido, y Esteban lo va a contar mejor, él empezó a trabajar de manera cooperativa, en blanco en la Red Textil de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT). Nosotros desde el primer momento venimos acompañando a Esteban desde la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA) que conduce Hugo Yasky y Eduardo López en la Ciudad de Buenos Aires. Fue a partir de la Escuela Pública a la que asistían Rodrigo y Rolando que tomamos contacto primeramente con ellos que fue el 1° de Mayo, paradójicamente, el día de los derechos de los trabajadores, fue el día en que nos conocimos y que fuimos con Nahuel a Villa Celina. Desde ese momento empezamos a construir una alternativa. Esteban es una muestra cabal de que se puede vivir y trabajar de otra manera, aún después del horror. Que se puede trabajar en el rubro textil organizado con la CTA, la CNCT, la CTEP (Confederación de Trabajadores de Economía Popular), que son organizaciones de trabajadores y de la economía popular que vienen desarrollando propuestas públicas y prácticas alternativas a la precariedad y la explotación laboral. 
R.G.: -Pero la responsabilidad primaria es la de la fábrica. ¿Qué confeccionaban ustedes?

E.M.: -Prendas de tejido, camperas, poleras, vestidos.

R.G.: -Y no saben para qué marcas trabajaban?

E.M.: -No porque él sólo nos hacía colocar una etiqueta que decía su nombre nada más.

R.G.: -Esperemos que esta causa avance en la Justicia federal porque alguna vez esto se tiene que terminar.


(Fotografía: gentileza Gabriela Carpineti)





sábado, 23 de mayo de 2015

Adrián Jaime Chersa: “Tosco es uno de los exponentes sindicales más importantes que ha dado esta tierra mediterránea”

A días de cumplirse 46 años de la gesta del Cordobazo, levantamiento popular que aunó las luchas e ideales de los trabajadores, estudiantes y sacerdotes del Tercer Mundo en una de las principales ciudades industriales de la Argentina y en contra de la dictadura de Juan Carlos Onganía, dialogamos con el rosarino Adrián Jaime Chersa, director y productor de cine y televisión por la Universidad Nacional de Córdoba, y se desempeñó como fotógrafo para el sindicato de Luz y Fuerza. Entre sus trabajos se encuentran “La Misión Argentina” (2014), “Tosco” (2011), “Victoria” (2007), “Los perros” (2004), “Tosco - Grito de piedra” (1998). Asimismo es autor del libro fotográfico: “Tosco, la calle tiene memoria” (2009).

- Varios de tus trabajos, como “Tosco grito de piedra” de 1998 y el del 2011, “Tosco”, son sobre la historia del líder sindical cordobés Agustín Tosco, quien fuera secretario adjunto de la CGT y secretario general del gremio Luz y Fuerza ¿Cómo fue que te vinculaste con la historia de este luchador?

-Hace muchos años tuve militancia juvenil en la escuela secundaria y a partir de esos primeros años intentamos y de alguna forma recuperamos la Federación de Estudiantes Secundarios en Córdoba y la figura de Tosco era una figura muy presente en esas primeras e incipientes organizaciones estudiantiles desde los años ’84 al ’87 en Córdoba. Y la figura de Tosco era reivindicada por un espacio político que había sobrevivido a la etapa dictatorial. En Córdoba se veían muchas pintadas y al día de hoy se ven de “Tosco Vive”, por ejemplo, trayendo al presente uno de los exponentes sindicales más importantes que ha dado esta tierra mediterránea de la cual yo me siento parte aunque sea nacido en Rosario. Y logré investigar durante la etapa universitaria, cuando estudié cine, materiales de archivo que había sobre este líder sindical y nunca se habían volcado a un filme. Ese proceso me llevó a una investigación enorme junto a un montón de gente que estaba trabajando sobre la misma temática y en esos años ingresé a trabajar al sindicato de Luz y Fuerza como fotógrafo y ahí contacté con lo más vivo de aquella experiencia sindical de los años ’60 y ’70 donde Tosco fue uno de los líderes más claros de la resistencia a la dictadura. Entonces, allí conocí, en el sindicato de Luz y Fuerza a los dirigentes de una época que al día de hoy se conserva con hidalguía y con mucho respeto por los que lucharon en aquellos años y que al día de hoy se conservan las conquistas. El sindicato de Luz y Fuerza es un reservorio vivo de esa experiencia y fue así que empezamos a trabajar con el documental con archivos visuales y sonoros.

-En “Tosco grito de piedra”, de 1998, aparecen entrevistas a referentes de la época y que inclusive fueron compañeros de Tosco. Además de esta clara diferencia con respecto a “Tosco” de 2011, ¿Cuáles otras fueron las distintas maneras de abordar la temática en ambos documentales?

-Sí, en el primer material hay materiales de archivo de audio y de imagen, y a su vez participan dirigentes sindicales que en distintos momentos de aquellas etapas duras de resistencia a la dictadura de Onganía, habían participado junto a Tosco en todo tipo de acciones: políticas, sindicales, gremiales y sociales de la más diversa índole. De hecho, nosotros entrevistamos para aquel documental en su inicio, documental que estaba planteado hacerse un poco para volver a poner en presente la memoria de Agustín Tosco en momentos que se intentaba privatizar la empresa de energía de Córdoba, en ese sentido lo hicimos. Lo aclaro porque entre el año ‘97 y el 2000, el gobernador (José Manuel) de la Sota intentó privatizar la empresa (Epec – Empresa Provincial de Energía Eléctrica) y hubo una enorme resistencia de la población a que eso se consumara. Digamos, esa fue la única empresa de energía que quedó en manos del Estado porque se resistió el proceso privatizador en los ’90. Y mucho tuvo que ver la imagen y el recuerdo latente en las conciencias de los trabajadores de la empresa de energía de Córdoba de aquel dirigente sindical Agustín Tosco y toda la camada de dirigentes que junto a él defendieron a capa y espada los derechos que conquistaron como sindicato. Entonces ese primer material que nosotros produjimos en el año ’98 intentaba, de alguna forma, darle un espacio de difusión a las ideas de aquellos dirigentes sindicales como Felipe Alberti, como (Oscar J.) “Cachulín” Álvarez, algunos que habían estado presos con Tosco en la clandestinidad, inclusive los médicos que lo habían asistido eran parte de ese primer trabajo. Y con material de animación basado en la obra de (Ricardo) Carpani. Ese fue el primer material, el del ’98, que circuló por todo el mundo, que anduvo en festivales internacionales pero fue apropiado fuertemente por los sindicatos que se resistían a la privatización de aquellos años, los ’90, en relación a los cuales, vistos a la distancia, hemos dado un salto enorme. El material de 2011 es un material de puro archivo audiovisual. Desde la música es un material de archivo, hasta todos los sonidos de grabaciones inéditas han sido articulados como una película de ficción porque ha sido verdaderamente una tragedia la última etapa de la vida de Agustín Tosco que muere perseguido, con orden de captura, con amenazas de muerte de la Triple A que en Córdoba tenía una particularidad, que eran parte del gobierno. Entonces, esa situación de persecución llevó a Agustín Tosco a una situación de imposibilidad de atención médica de una cosa que podría haber sido tranquilamente resuelta, con una atención adecuada. Pero la situación de clandestinidad en que vivía, perseguido, en el último año, sobre todo a partir del golpe policial en Córdoba en el ’74, digamos que lo marginó de esa posibilidad de sobrevivir a la infección que le produjo la muerte.

-Entre tus trabajos también se encuentran: “Los perros” (2004), en relación al PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) y “Victoria” (2007) sobre la historia de vida de la actual diputada nacional Victoria Donda, hija de desaparecidos y nieta restituida nacida en la ex ESMA.

-De Victoria no tomé la parte política, porque en realidad hice todo un proceso de investigación previo. Como la película salió unos meses después de su elección. Pero aquellos que producen y realizan películas saben que todo ese proceso, para llegar a la exhibición, se tarda un tiempo enorme. Nosotros empezamos a trabajar en el 2006 sobre el caso de Victoria y en esa etapa en lo que nos concentramos fue no tanto en la Victoria Donda diputada sino todo lo que fue el proceso de investigación de dónde estaba su familia básicamente y quiénes eran ellos.

-Claro, está basada en la historia de vida de sus padres militantes secuestrados por la dictadura cívico militar eclesiástica. Tu último trabajo “La Misión Argentina” es del año pasado y narra una epopeya deportiva que protagonizaron un grupo de automóviles de fabricación nacional. Contános un poco más de qué se trata.

-Se trata de un grupo de automóviles liderados por los mejores pilotos del turismo carretera de los años ’60 con la dirección técnica de uno de los más grandes preparadores de autos del mundo que es Oreste Berta, con la coordinación de parte de la empresa de Carlos Lobosco, que junto a un equipo de gente, logró abrir una puerta para la competencia de nuestra industria automotriz con la internacional. Y para esa época esto fue toda una sorpresa imposible de hacerse sin Juan Manuel Fangio. Y creo que esta película que hemos realizado ahora es de alguna forma una lupa puesta sobre aquel año ’69 donde en el marco del Cordobazo también había otras situaciones, otras historias, otras vidas, lo cual a mí siempre me resultó interesante contar. Cómo se pueden hacer dos marcas en la historia tan fuertes donde convergen un mismo contingente de gente: aquel grupo enorme de trabajadores de la IKA Renault que marcaba a fuego la historia por el Cordobazo también producía este auto maravilloso que al día de hoy todo el mundo recuerda con orgullo.

-También contás en tu haber con un libro fotográfico “Tosco, la calle tiene memoria” del 2009. Y como bien decías, tu documental “Tosco grito de piedra” estuvo recorriendo varios países, como Cuba durante el Festival de Cine de la Habana, en el ’98; el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires y el Festival de Trieste. Tu último trabajo sobre Tosco fue el del 2011, ¿Qué planes tenés al respecto de continuar historiando sobre el líder sindical del gremio de Luz y Fuerza?

-Sí, a mí esa época me atrae muchísimo porque es una época que yo no viví. Sí es posible acercarse a la época para partir de lo que nos cuenta la generación anterior a la nuestra que por suerte podemos tener allí a muchísima gente que nos explique. No estamos hablando de una historia de hace 200 años atrás, ni 100 años atrás donde ha habido pocos sobrevivientes, entonces contamos con esa posibilidad de reconstruir esa etapa histórica que ha sido determinante para comprender lo que ocurrió después en Argentina, donde en la etapa de los años ’70, con la responsabilidad de la dictadura militar, nos ha dejado comprender lo que fueron aquellos años, investigar, sacar a la luz un montón de cosas ocurridas durante la dictadura de (Jorge Rafael) Videla en adelante. Ahora, toda la etapa previa es un trabajo que todavía, creo yo, requiere escarbar sobre aquella historia y hay muchísima tela para cortar. Creo que ha sobrevivido mucho material de investigación y tenemos la posibilidad de que esa etapa histórica también podamos tenerla en el presente para volver a revisarla para volver a aprender de ella y para no cometer errores en el futuro. Creo que es para eso que traemos las películas históricas al presente, es para lo cual produzco mis películas. El material fotográfico del libro fue una exhibición ambulante por distintas provincias y quedó exhibida en la Escuela de Agustín Tosco que inauguró aquí en Buenos Aires. Y ahora que se da cumplen 40 años de la muerte de Agustín este próximo 5 de noviembre sería interesante que supiésemos claramente cómo fue el final de sus días. Que podamos abrir esa etapa y darle un merecido homenaje y respeto que se merece ese dirigente cordobés.


Enlaces de algunos de los trabajos de Adrián Jaime Chersa:

  • “Tosco” (2011)


  • “Tosco – Grito de piedra” (1998)





sábado, 2 de mayo de 2015

Encuentro de Secretarias de Género e Igualdad de Oportunidades en la CTA - 30 abril 2015

Voces de algunas trabajadoras y luchadoras, integrantes de las Secretarías de Género de las organizaciones y sindicatos nucleados en la Central de los Trabajadores de Argentina, en el marco del Encuentro de Secretarias de Género e Igualdad de Oportunidades en la CTA Nacional el 30 abril 2015 y a poco de conmemorarse un nuevo aniversario del 1° de Mayo, Día Internacional de las y los Trabajadores.

Mónica Ingravidi – secretaria de Género de Foetra (Federación Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina).

-¿Qué expectativas tienen de este encuentro de Secretarías de Género de la CTA?

-Bueno, esta reunión es con todas las secretarias de Género de las provincias, de los sindicatos, y la idea es profundizar, seguir trabajando el tema de la reforma de la Ley de Contrato de Trabajo con perspectiva de género y armar toda una agenda de aquí a fin de año para trabajar, como el Encuentro de Mujeres, el tema del 28 de mayo que es el Día de Acción Mundial por la Salud de la Mujer; 25 de Noviembre, Día de la No Violencia. Poder armar una agenda de trabajo con todas las compañeras de las provincias y de los sindicatos para seguir adelante.

-¿Cuáles son las luchas a futuro, la conquistas por llevar a cabo?

-Estamos poniendo mucho hincapié en el proyecto de Ley de Reforma de la Ley de Contrato de Trabajo que tiene que ver con las responsabilidades compartidas, o economía del trabajo como se la está llamando últimamente. En este proyecto se amplían muchos derechos para los compañeros también, en el tema paternidad, que puedan tener más días para estar junto con la compañera en el momento en que nace el bebé y poder tener más días para compartir; en el tema de los jardines maternales, y en realidad hay mucha más ampliación de derechos para los hombres.

-La compañera Estela Díaz, Secretaria de Género de la CTA, ya anunció que están todas invitadas a celebrar el Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores que se llevará a cabo en el Luna Park. ¿Cómo van a conmemorar este día?

-La verdad es que es un día hermoso para conmemorar. Yo creo que el movimiento de los trabajadores y las trabajadoras siempre esperamos conmemorar este día y más en este contexto en el que estamos, con este proyecto nacional, en el que hubo mucha ampliación de derechos para los trabajadores y las trabajadoras, muchas leyes a partir del 2003 cuando Néstor (Kirchner) dijo: “Basta de estar de rodillas. Parémonos que parados al enemigo no se lo ve tan grande”. Así que hoy va a ser un día memorable por todas las conquistas que tuvimos a partir del 2003.

Karina Alejandra Nicoletta, secretaria de Género de AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro).

-¿Qué expectativas tienen de este encuentro de Secretarias de Género?

-Nosotras venimos trabajando junto con la Central (de Trabajadores de Argentina – CTA) articulando políticas desde el sindicato de subtes y en conjunto, y hoy las expectativas son muy grandes porque además están participando compañeras a nivel nacional entonces nos parece que eso nos va a permitir avanzar en una  articulación todavía mayor y establecer una planificación con respecto a lo que es la agenda de este año.

-¿Cuáles son las conquistas que últimamente han tenido en el gremio de Subtes?

-En la actualidad estamos discutiendo las paritarias, hemos logrado incorporar muchas condiciones, pautas que tienen que ver con la incorporación de las cláusulas con perspectiva de género, por ejemplo la ampliación de licencias, estamos planteando la licencia por violencia de género. Hasta el momento no teníamos una perspectiva, lo que tiene que ver con el convenio colectivo, y en la actualidad es ésta la incorporación. Después, por otro lado, estamos llevando una campaña bastante importante. Nosotros tenemos muchos sectores de trabajo y lo que estamos planteando es que se permita la posibilidad de que las mujeres puedan incorporarse a todos estos sectores desde una perspectiva real porque en la actualidad hay determinados sectores como el sector de estación, sector de tránsito, pero todavía nos quedan algunos donde no nos permiten trabajar.

-¿Qué otras tareas tienen pendientes a futuro?

-Estamos trabajando bastante con lo que tiene que ver con el punto de vista de la diversidad sexual. Nos parece que es importante que eso se traduzca en lo que tiene que ver con las negociaciones colectivas para que las condiciones de trabajo sean igualitarias para todos y para todas, y venimos trabajando fuertemente desde esta perspectiva.

Dialogamos con Julieta, militante feminista e integrante de Suteba de San Vicente, provincia de Buenos Aires y Ada Ayelén Bicerne, de Suteba San Vicente y vocal de la CTA San Vicente.

-¿Qué expectativas tienen de este encuentro de Secretarías de Género de la CTA?

Julieta: -Primero y principal nuestras expectativas son que este proyecto de Ley de reforma del Contrato de Trabajo se convierta en ley y que todos podamos tener mayores derechos en cuanto a género, hablando tanto de mujeres como de hombres. Uno de los puntos interesantes que tiene que ver con esta Ley la ampliación de las licencias, ya que son muy pocos días, tanto para cuando tenés un hijo para cuando adoptás, ya sean dos mujeres, dos hombres, o una pareja heterosexual.

-Es interesante esto que plantéas. Hoy en día contamos con la Ley de Matrimonio Igualitario, también conocida como Ley de Matrimonio Universal y hay familas que pueden estar constituidas por dos mamás, dos papás, o una mamá y un papá, hasta inclusive, el reciente caso de dos mamás de crianza y un papá que va a acompañar ese proceso. Y en este sentido, las demandas que estás planteando es que la reforma de la Ley contemple los derechos de las y los trabajadores en todos estos casos.

Julieta: -Claro, que sea igualitario en todos estos casos. Y, por otro lado, nosotras venimos de Suteba (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires), el sindicato de maestros. Nuestras licencias son mucho más amplias que la de cualquier otro trabajador. También hay que poner el énfasis en que se pueda igualar las licencias de cualquier otro trabajador a las nuestras que son bastante más amplias. Otra cosa que venimos a luchar son las licencias por violencia de género y que se armen las Secretarías de Género por ejemplo en nuestro sindicato, el Suteba, donde no hay Secretarías de Género. Esto sería muy importante ya que somos mayoría mujeres las que trabajamos en la docencia y no existe una secretaría donde nos podamos referenciar en cuanto a género.

-En cuanto a violencia de género tenemos la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales (Ley 26.485) sancionada en marzo de 2009. ¿Consideran que en cuanto a situaciones de violencia contra las mujeres está faltando alguna otra herramienta o marco legal?

Ada Ayelén: -Sí, lo que no se está haciendo es que la Justicia tome parte de eso en lo que es la exclusión del violento del hogar. O sea lo que está vigente pero que en realidad entre comillas no funciona son los refugios. Me refiero a lo que sucede en provincia de Buenos Aires, desconozco lo que pasa en las demás provincias, donde hay pocos refugios y no hay tampoco dinero destinado a esos refugios. Entonces encontramos que hay un doble discurso y una violencia o un abandono por parte del Estado porque no está poniendo plata en esos refugios para amparar a las mujeres. Igualmente el Suteba, especialmente la Violeta, no ampara lo que son los refugios, ya que en realidad la Justicia tendría que actuar de forma inmediata en la exclusión del violento del hogar. No tiene por qué la mujer tener que irse con los chicos, acarreando a toda su familia a un refugio donde inclusive cambia totalmente el entorno de sus hijas e hijos.

Julieta: -Eso es revictimizar a la víctima porque una mujer que es violentada se tiene que ir de su propio hogar, dejar su trabajo, los chicos dejar de ir a la escuela en su barrio y dejar de hacer sus actividades diarias cuando en realidad ella es una víctima. Entonces los refugios funcionan hasta ahí nomás. Pero en realidad la Justicia y el poder de Policía debería excluir inmediatamente al violento del hogar. Esa es nuestra postura.

Ada Ayelén: -Aparte convengamos que cuando la Justicia se entera de que el violento tiene un montón de causas previas, cuando a la mujer la mandan a un refugio, ya la Justicia sabe quién es el violento. Entonces por qué la Justicia no actúa de inmediato en excluir a esa persona del hogar. Además es violento no solamente para la mujer sino para toda la familia.

-Lo que sí está funcionando en provincia de Buenos Aires, al menos en el partido de San Martín, son las consejerías de género donde los especialistas también asesoran con respecto a casos de abortos mal realizados o para consultas previas. ¿Qué noción tienen de esa experiencia?

Julieta: -Existe la consejería de pre y pos aborto que es a nivel provincial. El número de teléfono de la consejería de zona sur es: 1126701491.  Son muy importantes y están funcionando. Uno puede llamar en cualquier momento del día. También existen las consejerías para casos de violencia de género tanto a nivel provincial como nacional. Se puede llamar al número 147 al que se puede llamar las 24 horas del día, los 365 días del año y ahí te asesoran.

Ada Ayelén: -Con respecto a las consejerías lo que está faltando es que se agilice el tema de las acompañantes de víctimas. El año pasado nosotras vinimos a hacer un curso con la secretaria de Género e Igualdad de la CTA, Estela Díaz, junto con otras mujeres, donde nos capacitaron para ser acompañantes de víctimas. Porque la realidad es que si la mujer es víctima de violencia muchas veces no se anima a ir a denunciar al violento entonces necesitan sí o sí del acompañamiento de una persona que las fortalezca para poder tomar esa decisión porque sabemos que una vez que toman la decisión de denunciar al violento y al agresor, está totalmente débil su figura, o sea, corre el riesgo de que el violento tome represalias. Nos hemos enterado de casos donde inclusive les han quemado el hogar. Por suerte en muchos casos las mujeres no estaban ese momento pero violan lo que es la propiedad privada, la despojan de todo lo material. Y además, lo que está después todo lo que conlleva eso, lo que sufre la mujer por toda esa pérdida material y de su entorno donde está viviendo.

Julieta: -En cuanto a la capacitación de los o las acompañantes, es un punto que está dentro de la Ley entonces es importante que se cumpla con esas capacitaciones donde haya más mujeres que puedan acompañar a otras mujeres víctimas de violencia.


Ada Ayelén: -Otra cosa a tener en cuenta son las capacitaciones dentro de las comisarías de la mujer. Porque si bien existen esas comisarías de la mujer no están funcionando porque cuando la mujer va a denunciar al agresor la mandan a la casa y le dicen que lo piense un poquito más o que se arregle con la pareja. O sea, es sumamente importante que haya una verdadera capacitación para las comisarías. 

lunes, 27 de abril de 2015

Estela Díaz: “Con la enorme alegría de la militancia nos vamos a encontrar el 1° de Mayo en el Luna Park”

Dialogamos con Estela Díaz, titular de la Secretaría de Género de CTA Nacional que firmará un convenio con el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI) el 11 de mayo, en el cual presentará una propuesta de trabajo para llevar adelante en todo el país una campaña "por la distribución equitativa de las tareas de cuidado", que incluye la promoción de la reforma de la Ley de Contrato de Trabajo para ampliar licencias y responsabilidades compartidas.
Por otro lado, el 30 de abril se realizará en la sede de la CTA (Piedras 1065) un Encuentro Nacional de la Secretaría de Igualdad de Género. La jornada será de 9:00 a 16:00 y participarán las Secretarías de Género todo el país y las responsables de género de los sindicatos y organizaciones afiliadas a la CTA. En el mismo se planificará el año de trabajo y las compañeras asistirán luego al acto por el Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores que se desarrollará en el Luna Park a las 17:00 y tendrá como oradores principales al Secretario General de la CTA Nacional, el compañero Hugo Yasky, y a Christian Miño, presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT).

-¿De qué se trata el convenio que la Secretaría de Género de CTA Nacional va a firmar con el INADI?

-Se trata de la firma de un convenio marco de cooperación y asistencia mutua que lo va a firmar nuestro Secretario General, Hugo Yasky, y el interventor de INADI, Pedro Mouratian, donde se acuerda formalizar algunas tareas y acciones que de algún modo venimos haciendo juntos pero que tienen que ver con asistencia técnica, con formación, y también con el trabajo común en aquellos aspectos en los que compartimos los mismos intereses. Digamos que tienen que ver con avances en la no discriminación, los temas de igualdad y en particular un tema y una agenda que nosotros estamos llevando adelante como iniciativa de toda la CTA que es la aprobación de una ley de licencias parentales, de responsabilidades compartidas y todo lo que es la agenda de cuidados. Con ellos esperamos en muchas provincias del país estar planteando una campaña de acciones conjuntas para impulsar estas temáticas.

-Es para que tanto mujeres como hombres puedan asistir al cuidado de niños y niñas o de familiares enfermos.

-Esa es la idea, en particular para trabajadores y trabajadoras formales del sector privado, contemplados en la ley de contrato de trabajo. Nos parece que este es un aspecto de esta agenda ya que con respecto a la idea de los temas de cuidado también hay que generar políticas de cuidado de la primera infancia, políticas de cuidado de adultos mayores, de personas dependientes, porque también hay que hacerse cargo de mucho trabajo informal en la Argentina entonces necesitamos que haya llegada para todos los sectores. Es una agenda común, está el planteo por una distribución equitativa de las tareas de cuidado. Nos parece que es una meta que además va a contribuir para reducir brechas, cuando nos insertamos las mujeres en el mundo del trabajo, pero también sociales y educativas para la primera infancia y para las personas mayores.

-¿Qué marco legal existe para situaciones de violencia laboral y/o de acoso sexual en el ámbito privado?

-Desde la Secretaría de Género y también desde nuestro equipo legal nos pasa muchas veces que estamos ayudando, asistiendo a situaciones de denuncia de violencia laboral. A mí me parece que hay mucha también porque cuando una sale del piso de este temor de pérdida del empleo, de las situaciones en las que se sale de la sola discusión salarial, también empezás a ver que hay muchas situaciones que se conviven de violencia laboral, que de algún modo se naturalizan prácticas que son discriminatorias, que son agresivas, abusivas de poder, distintas modalidades de violencia laboral que se viven en los lugares de trabajo. Y, en los sectores públicos, tanto de la administración pública nacional como en muchas de las provincias, hay legislaciones pero que alcanzan nada más que a estos sectores. La verdad es que una ley marco nacional que aborde todas las problemáticas de violencia laboral, que fije procedimientos de intervención específicos, porque nosotras lo que necesitamos es que rápidamente se cese la situación de violencia, que la trabajadora o el trabajador vuelvan a trabajar en condiciones dignas, con respeto de sus derechos en el lugar de trabajo, y que haya una rápida sanción de tipo procedimiento administrativo. Porque cuando esto va a las justicias ordinarias, puede llevar años y esta no es la idea. Por eso planteamos que además de seguir concientizando sobre estos temas también necesitaríamos una reforma legal que abarque estas problemáticas.

-En el recientemente conocido caso de la trabajadora de Autopistas del Oeste que fue acosada y violentada laboralmente por un superior, la empresa procedió a cambiarla de lugar de trabajo, y posteriormente a su despido, y nunca se ocupó de sancionar al victimario.

-Claro, en este caso encontramos eso, la protección del agresor. Particularmente esta compañera tenía contrato y su temor a la pérdida del puesto de trabajo hizo demorar la denuncia. Las violencias laborales hacen estragos en la psiquis de las personas. Primero se produce una situación de invisibilidad, se naturalizan ciertas prácticas entonces a la persona le lleva tiempo darse cuenta de que se está viviendo una situación de violencia. Ni hablar cuando el agresor además es amparado por las autoridades. El agresor de este caso es una persona ligada al sindicato de peajes que dirige Facundo Moyano. Justamente el sindicato debería ser el lugar para recurrir a pedir ayuda, colaboración y acompañamiento en estas denuncias. Bueno, APSAI, la Asociación Personal Superior de Autopistas e Infraestructura, un sindicato afiliado a CTA que tuvo elecciones hace muy poquito, está acompañando toda la denuncia de la compañera. Éstos son los comportamientos sindicales fundamentales y de varones, compañeros varones. En este caso hay violencia laboral y acoso sexual. El origen arranca con un acoso sexual, cuando la compañera se niega empiezan a agredirla hasta que la golpean físicamente. Es tremendo. ¿Qué hace la empresa? La aparta del lugar cuando en realidad tienen que correr al agresor preventivamente y hacer las investigaciones de manera rápida. Garantizarle celeridad, transparencia, respeto por su propia intimidad frente a estas denuncias. Bueno, lamentablemente nos encontramos con que las prácticas empresarias en este caso fue no renovarle el contrato laboral a la compañera. Estamos denunciando esto, peleándolo, pedimos la reincorporación inmediata de la compañera y tenemos que seguir haciendo mucha docencia con esto y también muchas políticas de prevención. Nuestro sindicato las está tomando y parece que es también una clave de la acción sindical.

-Este jueves 30 de abril va a haber un encuentro de Secretarías de Género de todo el país en la sede de la CTA Nacional (Piedras 1065, C.A.B.A.).

-Sí, hacemos el primer encuentro nacional de Secretarías de Género de este año. Tenemos muchas secretarias nuevas a partir de la elección de noviembre así que van a venir las compañeras que han sido electas y algunas reelectas en noviembre de todas las provincias. Esperamos que 20 a 22 provincias estén presentes. Van a participar las responsables de Género de los distintos sindicatos y organizaciones y todo el equipo de esta región que normalmente acompaña las políticas de la Secretaría. Nuestra idea es discutir juntas el plan nacional, un plan que ya venimos desarrollando pero que este año tenemos ganas de redoblar muchos de los esfuerzos que ya se vienen haciendo con más organización, con más capacidad de compañeras de muchos territorios en donde antes nos costaba llegar y que ahora están organizadas. Enorme cantidad de iniciativas están llevando en las regiones, en los distritos. Queremos sistematizar y potenciar esa tarea.

-Y luego participarán del acto por el Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores en el Luna Park el jueves 30 a las 17. ¿Qué expectativas tienen con respecto a esa jornada de conmemoración?

-Vamos a ir todas contentas a participar del acto y la expectativa es este encuentro y esta alegría de la militancia, esta alegría que tenemos los trabajadores y las trabajadoras de Argentina. Hay mucho por conmemorar y celebrar ese día y hay mucho por redoblar el esfuerzo para conquistar todos los derechos que faltan. En ese sentido, que se proteja al empleo, que haya mejor grado de indicadores laborales que, a pesar de una fenomenal crisis internacional, que en Argentina se siga poniendo, gracias la decisión del Gobierno Nacional, la defensa del empleo, bueno, eso nos llama también a nosotras a decir que queremos y es justo pensar en los debates que hay en la Argentina que tenemos que discutir cómo vamos por mejorar todo lo que falta. Entonces si hay un 34% de trabajo informal, hay precarización laboral, hay todavía muchas desigualdades para las mujeres, queremos la ley de licencias parentales, la reforma de la cuarta categoría en Ganancias, vamos por que no haya más tercerizaciones y ponerle límite a las mismas, nos parece que es una agenda fundamental para las trabajadoras y trabajadores movilizados y organizados, pero con la enorme alegría de la militancia.